Muchas veces pensamos que mi jefa, mi compañero, mi pareja, etc. tendrían que cambiar para que todo fuera mejor.                     

                                                 ¿Razones?

Mi Jefa no está preparada lo suficiente, mi compañero no trabaja como yo, o mi pareja va a lo suyo.

Es posible que este razonamiento se aproxime a la realidad, pero no resolvemos nada si lo único que nos mantiene conectado a nuestra jefa, compañero o pareja son los significados que le damos a la relación.

El significado que nos mantiene conectados a nuestra jefa, compañero, o pareja no es el objeto de la relación, pero nos mantiene “pillados” haciendo de nuestra relación algo problemático cuando hay mucho más dentro de la propia relación.

Para no “pillarnos” con el mal sentir que provoca el significado, podemos empezar a cambiarlo respondiendo a dos preguntas:

  1. ¿Qué cosas hago para mantener esa relación que quiero cambiar? (en el trabajo con mi jefa o compañero o bien en mi casa si me refiero a mi pareja)
  2. Algo de lo que hago (y mantengo) ¿podría hacerlo diferente? (una vez más en el trabajo o en casa)