Para poner en orden muchas decisiones, nos inclinamos por hacer mediciones a granel:

…esto está bien.

…esto está mal.

La mayoría de los asuntos sobre los que tenemos que tomar una decisión , precisan una cualificación y para ello hacemos mediciones a granel pero hay asuntos que no caben dentro de una medición tan ancha y a la vez tan imprecisa.

Sin embargo usamos esta vara de medir para casi todo.

La medición, bien / mal, simplifica muchas decisiones y, en algunas ocasiones, es suficiente.  Bien o mal, es la respuesta a una medición subjetiva, siempre ancha e imprecisa.

Con respecto a lo que B responde a A, ¿cuál es tu opinión?

(A): ¿Cómo están de presión los neumáticos del coche? (B) Están bien.

(A): ¿Qué tal estaba tu madre? (B) Estaba bien.

(A): ¿Cómo está el tráfico? (B) Bastante mal.

(A): ¿Cómo ha ido la reunión? (B) Bastante bien.

¿En cuál de estos 4 ejemplos piensas que la respuesta de B no encaja por ancha e imprecisa? y

¿En ese caso, qué porcentaje de veces notas que te dan mediciones (información) “a granel” cuando preguntas por algo trascendente, estrecho y preciso?